¿Puedo inyectarme Wegovy solo porque quiero adelgazar? El Ministerio de Seguridad Alimentaria y de Medicamentos: «No es un fármaco para cualquiera»

| Ingresar:

La prescripción se restringe según el IMC y las comorbilidades… En adolescentes, solo algunos productos están autorizados y el comercio entre particulares conlleva riesgos

Los fármacos antiobesidad de la familia GLP-1 son medicamentos sujetos a prescripción médica y deben utilizarse conforme a la receta del facultativo. Foto=Getty Image Bank

El Ministerio de Seguridad Alimentaria y de Medicamentos recomendó el día 8 un uso prudente de los fármacos antiobesidad de la familia GLP-1 y alertó sobre su utilización indebida, al insistir en que deben emplearse con cautela y siempre bajo prescripción de un profesional. 

Los fármacos antiobesidad de la familia GLP-1 son medicamentos sujetos a receta que actúan sobre receptores relacionados con el GLP-1 (péptido similar al glucagón-1), reducen el apetito y aumentan la sensación de saciedad. Según el producto, actúan solo sobre el receptor de GLP-1 o también, de forma conjunta, sobre el receptor de GIP.

Entre los principales productos autorizados por el Ministerio como tratamiento de la obesidad figuran Wegovy (semaglutida), Saxenda (liraglutida) y Mounjaro (tirzepatida), entre otros.

Este medicamento se prescribe a pacientes adultos con obesidad cuyo índice de masa corporal (IMC) inicial sea de 30 kg/m² o superior, o a pacientes adultos con sobrepeso con un IMC de 27 kg/m² o superior y menor de 30 kg/m² que presenten una o más comorbilidades relacionadas con el peso, como diabetes tipo 2, hipertensión, dislipidemia, apnea obstructiva del sueño o enfermedad cardiovascular.

El Ministerio subrayó: «Aunque hay casos en los que estos medicamentos se usan indebidamente porque se conocen erróneamente como “pastillas para adelgazar”, los tratamientos contra la obesidad son fármacos sujetos a prescripción que deben utilizarse obligatoriamente tras la receta del médico y siguiendo las indicaciones de uso del farmacéutico». 

En particular, los adolescentes en etapa de crecimiento deben utilizarlos con aún más cautela, ya que una ingesta insuficiente de nutrientes o una pérdida de peso excesiva puede afectar al crecimiento. Los fármacos antiobesidad de la familia GLP-1 que pueden prescribirse a adolescentes se limitan a algunos productos. La autorización se aplica a adolescentes de 12 años o más diagnosticados de obesidad por un médico, cuyo peso supere los 60 kg y cuyo índice de masa corporal (IMC), ajustado por edad y sexo, corresponda a 30 kg/㎡ o más según el criterio de adultos.

También conviene extremar la cautela ante la compra y distribución de estos fármacos mediante compra directa en el extranjero.

El Ministerio advirtió: «Los productos adquiridos mediante compra directa en el extranjero no cuentan con una verificación suficiente de su seguridad y eficacia, y como tampoco se comprueban sus procesos de fabricación y distribución, podrían ser medicamentos falsificados o defectuosos, lo que supone un riesgo», y añadió: «Incluso si se producen daños durante su uso, es difícil recibir protección legal, como retiradas del producto o compensaciones». 

El Ministerio indicó: «De aquí en adelante, intensificaremos las inspecciones, especialmente en centros sanitarios y farmacias, sobre la publicidad de usos no autorizados de tratamientos contra la obesidad y sobre posibles anuncios exagerados, y adoptaremos medidas de seguimiento». 

Por otro lado, los expertos recalcan que, para aumentar la eficacia de los fármacos antiobesidad de la familia GLP-1 y mantener el peso perdido, es importante combinar dieta y ejercicio. Además, dado que al suspender la medicación existe la posibilidad de que el peso vuelva a aumentar, es necesario consultar con el personal sanitario y establecer un plan de control del peso continuado.

×