
Youn Yuh-jung (79), ganadora del Óscar a la mejor actriz de reparto, se ha convertido en una figura a la que a menudo se cita como símbolo de un envejecimiento natural y de una vida social activa. Paul McCartney, que fue co-vocalista principal de The Beatles, sigue actuando a sus 84 años y mantiene su actividad en los escenarios desde hace 63 años.
Desde el punto de vista de la salud, ambos destacan aún más porque, en una industria del entretenimiento donde resulta difícil llevar una vida regular, han logrado un «envejecimiento saludable». En términos médicos, envejecer de forma saludable no significa solo vivir muchos años, sino conservar el mayor tiempo posible las funciones físicas, mentales y sociales, y mantener la independencia a medida que pasan los años.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el envejecimiento saludable como «el proceso de desarrollar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez».
Los expertos subrayan que «el envejecimiento saludable no significa únicamente ‘estar completamente libre de enfermedades’» y, por ejemplo, señalan que incluso con hipertensión, si se gestionan bien el ejercicio, el sueño, la alimentación y la medicación, y se mantiene una vida cotidiana activa, puede considerarse un estado médicamente cercano al envejecimiento saludable».
En la práctica, la clave para un envejecimiento saludable pasa por sostener hábitos de vida sanos. Lo que se hace por el cuerpo y la salud cardiovascular —es decir, una dieta nutritiva, la actividad física y las relaciones sociales— contribuye a mejorar la salud y la calidad de vida.
Los especialistas explican que «hay hábitos que conviene poner en práctica para un envejecimiento saludable, respaldados por diversos estudios», y enumeran los siguientes nueve.
«Comer bien, priorizando una dieta vegetal»=Consiste en mantener una dieta baja en grasas, rica en frutas y verduras como fresas, arándanos y brócoli. También es importante ingerir vitaminas a diario a través de los alimentos. Debe limitarse el consumo de carne roja, fritos y ultraprocesados, así como de sal y azúcar. Los expertos señalan que «por lo general, los alimentos buenos para la salud del corazón también lo son para la salud del cerebro».
«Moverse mucho»=La actividad física aumenta el flujo sanguíneo hacia el cerebro y puede ayudar a mejorar el estado de ánimo y la calidad de vida en general. Caminar a paso ligero favorece la salud cerebral; el ejercicio aeróbico eleva la frecuencia cardiaca; y el entrenamiento con pesas mejora la fuerza muscular y la flexibilidad.
«Aprender cosas nuevas»=Empiece un nuevo pasatiempo y desafíe a su cerebro: juegue al tenis, aprenda un idioma extranjero, apúntese a clases de cocina o pruebe algo que no haya hecho antes. Incluso algo tan simple como cepillarse los dientes con la mano izquierda en lugar de la derecha estimula al cerebro a salirse de la rutina y pensar de otra manera.
«Dormir lo suficiente»=La clave es dormir de forma constante cada noche. Lo ideal es un mínimo de 7 a 9 horas. Un buen entorno de descanso también ayuda. El insomnio o la apnea del sueño pueden tener efectos físicos graves y afectar negativamente a la memoria y a la capacidad de razonamiento.
«No fumar y limitar el alcohol»=Fumar puede aumentar el riesgo de otras enfermedades graves, y el consumo excesivo de alcohol puede reducir la capacidad de juicio y provocar accidentes como caídas, fracturas y siniestros de tráfico.
«Mantener la vida social»=La interacción social y mantener una vida social activa son muy importantes para la salud cerebral, la estimulación cognitiva y el estado de ánimo. Invite a amigos o familiares a comer, a jugar a juegos de mesa o, simplemente, a pasar tiempo juntos. Participar en la comunidad y en actividades de grupo también resulta beneficioso.
«Conocer su presión arterial»=La presión arterial puede influir en la función cognitiva. Acuda periódicamente al médico para controlarla y comprobar si está dentro de los valores normales.
«Revisiones médicas periódicas»=Los chequeos de salud desempeñan un papel clave en el control de enfermedades crónicas que pueden afectar a la salud, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y la obesidad. Si tiene preocupaciones o preguntas sobre su salud, consulte con su médico.
«Tomar bien la medicación»=Con la edad, la capacidad de gestionar de forma segura las enfermedades y la toma de medicamentos por cuenta propia es crucial para la salud y la calidad de vida. En enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes y la hiperlipidemia, tomar la medicación de manera constante reduce el riesgo de complicaciones.
Si se interrumpe por cuenta propia porque los síntomas han mejorado, el estado puede empeorar. Hay que respetar los horarios y las dosis, y, si aparecen efectos adversos, afrontarlos adecuadamente consultando con un médico o un farmacéutico. En otras palabras, el secreto del envejecimiento saludable no es depender de los fármacos, sino gestionar correctamente los tratamientos necesarios para mantener durante más tiempo las funciones del cuerpo y la independencia.
