¿Se te cae constantemente el gancho de ventosa? Cómo duplicar la adherencia en solo 30 segundos

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Hay que rellenar con un líquido el hueco entre la pared y la ventosa

una mano sosteniendo ganchos de ventosa para toallas de baño dañados, primer plano en interior

Los ganchos de ventosa se usan con frecuencia en el baño o la cocina. Son útiles para colgar utensilios de cocina, toallas, esponjas de ducha, etc. Sin embargo, también es habitual que el gancho se caiga de un día para otro. Incluso si lo vuelves a colocar, a veces no aguanta ni unos días y el problema se repite. ¿Cuál es la forma correcta de fijar un gancho de ventosa?

Con el tiempo, la adherencia se debilita

Los ganchos de ventosa, que no requieren clavos ni tornillos, permiten colgar distintos objetos sin hacer agujeros en la pared, por lo que dañan menos la superficie. Incluso si no es tu casa, puedes disfrutar fácilmente de esta comodidad en el día a día. Además, tienen la ventaja de poder instalarse en lugares donde es difícil perforar, como los azulejos del baño.

Los ganchos con ventosa suelen ser productos en los que una ventosa hecha de materiales elásticos como goma o silicona se une a un gancho de metal o plástico. Se fijan aprovechando el principio de succión: al pegar la ventosa sobre una superficie lisa y dura, como vidrio o azulejo, y expulsar el aire, disminuye la presión en el interior y queda sellada.

Pero, aunque se peguen con fuerza, en muchos casos acaban cayéndose con el tiempo. Esto ocurre porque se forma un microcanal por el que puede entrar aire entre el borde de la ventosa y la pared. La ventosa no debe dejar pasar aire para no perder su función. Si aparece una rendija mínima, el vacío se rompe inevitablemente.

Incluso con un gancho no muy antiguo, si cuelgas un objeto pesado, la adherencia puede debilitarse y caer de repente. En especial, si se cae algo pesado, puede provocar roturas o lesiones.

Si aplicas una cantidad muy pequeña de loción, champú, etc. en la cara interior de la ventosa, el líquido rellena las rendijas invisibles entre la pared y la ventosa. Foto = Getty Image Bank

Gancho de ventosa, ¿cómo fijarlo con fuerza?

El método para fijar con fuerza una ventosa es sorprendentemente sencillo. Primero, limpia con una toalla seca el polvo, la grasa, etc. tanto de la pared donde se pegará la ventosa como de la propia ventosa. Si hay suciedad, es más fácil que se cree un paso por el que circule aire.

Después, aplica una cantidad muy pequeña de loción, champú, etc. en la cara interior de la ventosa. La clave es poner apenas un poco en un bastoncillo de algodón o en la yema del dedo y extenderlo en una capa fina. Luego, presiona con fuerza la ventosa contra la pared: el líquido rellenará las rendijas invisibles entre la pared y la ventosa. En este momento, hay que mantenerla presionada con la mano durante al menos 30 segundos para que el líquido se distribuya de forma uniforme por toda la superficie y aumente la adherencia.

¿Es un método aplicable también a ventosas antiguas?

Las ventosas usadas durante mucho tiempo pueden endurecerse o deformarse. En ese caso, si las dejas en remojo en agua caliente durante unos 5–10 minutos, la goma recupera su forma original. Después, si aplicas el método de la loción, podrás volver a usarlas como si fueran nuevas.

Cuando se necesita una fijación aún más fuerte, también es buena idea aplicar pegamento en barra en el borde de la ventosa. Su durabilidad es mucho mayor que la de la loción. Eso sí, hay que tener cuidado porque al retirarla puede dejar marcas.

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