«¿Y si a mi marido también le pasa?»: cansancio y barriga prominente, ¿qué pueden indicar?

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La andropausia puede causar pérdida de deseo sexual y fuerza muscular cuando disminuye la testosterona; un análisis de sangre por la mañana ayuda a detectarla

La andropausia puede acompañarse de diversos cambios, como pérdida de fuerza muscular, cansancio, obesidad abdominal, disminución del deseo sexual, tristeza e irritabilidad. Sin embargo, la falta de sueño y otras enfermedades también pueden causar síntomas similares, por lo que es importante obtener un diagnóstico preciso. Foto: Getty Images Bank

Al llegar a la mediana edad, pueden aparecer cambios físicos: uno se cansa con más facilidad que antes, le sale barriga o pierde músculo. También puede sentirse menos motivado de lo habitual, algo que resulta fácil atribuir simplemente al envejecimiento o al estrés laboral. Pero, si estos síntomas persisten, conviene revisar el estado de salud en lugar de achacarlos solo a la edad.

Una posible causa es la andropausia, relacionada con la disminución de las hormonas masculinas. La testosterona tiende a reducirse gradualmente con la edad y algunos hombres experimentan durante ese proceso cambios físicos y en su función sexual. Repasamos sus principales síntomas y cómo se diagnostica y se aborda.

¿Menos músculo y también menos deseo sexual?… Estas son las señales que pueden hacer sospechar andropausia

La testosterona interviene en el mantenimiento de la masa muscular y la densidad ósea, así como en el deseo sexual y la función reproductiva. No todos los hombres experimentan cambios evidentes, pero, cuando sus niveles disminuyen con la edad, pueden producirse alteraciones en la masa muscular o la función sexual.

Según datos de la Agencia para el Control y la Prevención de Enfermedades de Corea del Sur, entre los principales síntomas que pueden hacer sospechar andropausia figuran la disminución del deseo sexual, una menor frecuencia de erecciones matutinas y el deterioro de la función eréctil. También pueden reducirse la masa y la fuerza musculares o aumentar la grasa corporal. Algunas personas refieren cansancio, falta de motivación o dificultades para concentrarse. Otras se irritan con más facilidad que antes, se sienten tristes sin motivo aparente o experimentan ansiedad y cambios de humor.

La obesidad abdominal, en particular, también está relacionada con la disminución de las hormonas masculinas. Los hombres con obesidad tienen más probabilidades de presentar niveles bajos de testosterona, y el aumento de grasa corporal puede influir en la regulación hormonal.

No obstante, el cansancio, la obesidad abdominal y los cambios emocionales pueden tener muchas otras causas. La falta de sueño y el estrés también pueden provocar fatiga y problemas de concentración; la obesidad, la diabetes y las alteraciones de la función tiroidea pueden ocasionar cambios físicos similares.

En cambio, la disminución del deseo sexual y de la frecuencia de las erecciones matutinas son pistas relativamente importantes para sospechar un déficit de testosterona. Si estos síntomas persisten, conviene acudir a un especialista para averiguar la causa.

¿Sospechas que puede ser andropausia?… Un análisis de sangre permite comprobar los niveles hormonales

Si se sospecha andropausia, los niveles de testosterona pueden comprobarse mediante un análisis de sangre. La cantidad de testosterona que se secreta varía a lo largo del día: por lo general, sus niveles son más altos por la mañana y tienden a descender con el paso de las horas. Por eso, para obtener resultados precisos, la muestra de sangre suele extraerse por la mañana.

En 2025, la Sociedad Coreana de Salud Masculina y Envejecimiento señaló que un nivel de testosterona total inferior a 3,5 ng/mL puede hacer sospechar un déficit de hormonas masculinas. Sin embargo, esa cifra por sí sola no basta para diagnosticar andropausia: también deben valorarse los síntomas y los resultados de pruebas repetidas.

Se recomienda realizar el análisis en ayunas entre las 7:00 y las 10:00 de la mañana. Haber dormido poco la noche anterior o padecer una enfermedad aguda puede reducir temporalmente los niveles hormonales, por lo que es importante repetir la prueba en días distintos para confirmar el resultado.

Si el resultado es bajo, también hay que evaluar factores que podrían influir en él, como la obesidad, los medicamentos que se toman o las enfermedades concomitantes. Si es necesario, se realizan más pruebas hormonales para determinar la causa. Por tanto, marcar varias respuestas en un cuestionario de autodiagnóstico en internet o tener un único resultado hormonal bajo no significa que sea necesario iniciar de inmediato un tratamiento con testosterona.

Si se sospecha andropausia, los niveles hormonales pueden comprobarse mediante un análisis de sangre. Mantener un peso adecuado y combinar el ejercicio aeróbico con el entrenamiento de fuerza, entre otros hábitos saludables, puede ayudar. Foto: Clipart Korea

Reducir la grasa abdominal y entrenar la fuerza… El primer paso es cambiar los hábitos

Si preocupa la disminución de las hormonas masculinas, lo primero es revisar el peso y los hábitos de ejercicio y sueño. En particular, si hay obesidad abdominal, puede ser útil perder peso de forma adecuada y aumentar la actividad física. Adelgazar mejora la salud metabólica general y puede contribuir a elevar los niveles de testosterona que hayan disminuido en relación con la obesidad.

Conviene combinar el ejercicio aeróbico con el entrenamiento de fuerza. Caminar a paso ligero o montar en bicicleta ayuda a cuidar la salud cardiorrespiratoria, mientras que ejercicios de fuerza como las sentadillas o las flexiones ayudan a prevenir la pérdida de masa muscular.

El sueño también importa. Dormir poco o padecer apnea del sueño puede contribuir al cansancio y al deterioro de la función sexual. Si se ronca mucho o uno se levanta sin sentirse descansado, conviene evaluar la calidad del sueño.

Si los síntomas persisten o afectan a la vida cotidiana, es aconsejable acudir a un especialista, además de cuidar los hábitos de vida. Si las pruebas confirman un déficit de hormonas masculinas, la decisión de tratarlo puede tomarse tras valorar conjuntamente los síntomas y el estado de salud.

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