
La terapia CAR-T utilizada contra los cánceres de la sangre consiste en extraer células inmunitarias del paciente, modificarlas para que ataquen a las células cancerosas y volver a infundirlas. Una nueva terapia que reduce este complejo proceso de fabricación al generar las células inmunitarias antitumorales directamente en el organismo del paciente iniciará también ensayos clínicos en Estados Unidos.
La empresa estadounidense Legend Biotech anunció el día 15 (hora local) que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) había aceptado la solicitud de ensayo clínico (IND) de su nueva terapia CAR-T, «LB2501», lo que le permite llevar a cabo un ensayo de fases 1 y 2 en el país. Participarán pacientes con cánceres de la sangre, entre ellos linfoma no hodgkiniano de células B, cuya enfermedad haya reaparecido tras tratamientos previos o no haya respondido a ellos.
La terapia CAR-T es una inmunoterapia contra el cáncer que dota a los linfocitos T del paciente de la capacidad de reconocer y atacar las células cancerosas. Hasta ahora era necesario extraerlos, modificarlos genéticamente fuera del organismo y volver a infundirlos. En cambio, LB2501 convierte directamente los linfocitos T del organismo en células CAR-T mediante una única administración de un vector lentiviral que transporta los genes. Este vector aprovecha la capacidad de los virus para transferir genes, pero está diseñado para que no pueda multiplicarse por sí mismo.
LB2501 se dirige a la vez contra las proteínas CD19 y CD20 de la superficie de las células cancerosas. Está diseñado para que, si estas pierden una de las dos dianas, puedan seguir siendo atacadas a través de la otra. Según la empresa, es la primera vez que la FDA autoriza un ensayo clínico de una terapia CAR-T in vivo dirigida simultáneamente contra ambas dianas.

En un ensayo clínico inicial realizado primero en China, los tumores de algunos pacientes se redujeron o desaparecieron. Según los resultados de fase 1 presentados por Legend Biotech el pasado junio en el congreso de la Asociación Europea de Hematología (EHA), seis de los 12 pacientes (50 %) con linfoma no hodgkiniano de células B en recaída o resistente al tratamiento presentaron una respuesta objetiva. De ellos, cinco (41,7 %) alcanzaron una remisión completa, es decir, las pruebas no detectaron signos de cáncer.
En particular, los seis pacientes que recibieron la dosis alta respondieron al tratamiento y cinco alcanzaron una remisión completa. En cambio, ninguno de los seis pacientes del grupo de dosis baja presentó una respuesta objetiva.
En las terapias CAR-T convencionales suele administrarse «quimioterapia de linfodepleción» antes de infundir el tratamiento. Esta preparación reduce los linfocitos del paciente para favorecer que las nuevas células CAR-T se multipliquen en el organismo. En el ensayo de LB2501 se administró el tratamiento sin esa preparación y se observó la proliferación de células CAR-T en los seis pacientes del grupo de dosis alta.
En la evaluación de seguridad, 11 de los 12 pacientes (91,7 %) sufrieron acontecimientos adversos de grado 3 o superior, principalmente descensos en los recuentos de células sanguíneas. La cifra incluye todos los acontecimientos adversos aparecidos durante el tratamiento, con independencia de si estaban causados por el fármaco.
El síndrome de liberación de citocinas (SLC), una reacción inflamatoria generalizada que se produce al activarse las células inmunitarias, apareció en ocho pacientes (66,7 %). Todos los casos fueron de grado 1 o 2, leves o moderados; no hubo ninguno de grado 3 o superior, considerado grave.
Sin embargo, solo participaron 12 pacientes en el ensayo. Además, el seguimiento del grupo de dosis alta fue breve, con una mediana de 2,3 meses. Se necesitan más estudios para determinar cuánto dura la remisión completa y si su eficacia y seguridad son superiores a las de las terapias CAR-T convencionales.
