
La actriz Kim Sa-rang (48) presumió de una figura esbelta y unas piernas estilizadas.
Hace poco, Kim Sa-rang publicó en sus redes sociales unas fotos para mostrar cómo está. En ellas aparece recostada en una tumbona, con una bata de rayas sobre un bañador con estampado de leopardo. Llamaban la atención sus piernas delgadas y su silueta sin un gramo de grasa, visibles entre los pliegues de la bata.
El método que, según se dice, sigue Kim Sa-rang para cuidar una figura que cuesta creer que tenga a los 48 años consiste en pesarse a diario. «Para saber mi peso exacto, me lo miro completamente desnuda», contó. «Si me peso todos los días y mantengo la alerta, se me quitan las ganas de comer».
La báscula, un indicador para controlar el proceso de adelgazamiento
¿Qué efecto puede tener pesarse a diario, como hace Kim Sa-rang? La báscula puede ser algo más que un instrumento para consultar una cifra: también puede servir para controlar el proceso de adelgazamiento.
Reunir y revisar los datos registrados cada día ayuda a valorar qué dieta y qué tipo de ejercicio resultan más eficaces para cada persona. También permite detectar pronto una tendencia al aumento de peso y tomarla como señal para ajustar la estrategia.
Pesarse a diario se tradujo en una pérdida media de 5,9 kg durante el primer año
Varios estudios han observado que el hábito de pesarse con frecuencia puede ser beneficioso para adelgazar. Un equipo de investigadores, entre ellos científicos de la Universidad Cornell, analizó a 162 hombres y mujeres con obesidad, divididos en dos grupos: uno se pesaba y registraba su peso a diario y el otro no. El grupo que se pesó cada día perdió una media de 5,9 kg durante el primer año. El peso del grupo que no se pesaba disminuyó 4,4 kg.
En el seguimiento del segundo año, el grupo que se pesaba y anotaba su peso apenas mostró efecto rebote, por lo que el resultado de la dieta fue más favorable. El equipo concluyó que pesarse y registrar el peso a diario puede propiciar cambios en los hábitos de ejercicio y ayudar a prevenir el efecto rebote.
Otro estudio concluyó que quienes se pesan a diario perdieron unos 6 kg más en seis meses que quienes lo hacen con menor frecuencia. En un estudio a gran escala, pesarse a menudo se asoció con una mayor capacidad de autocontrol; en cambio, quienes dejaron de pesarse a diario aumentaron su ingesta de calorías y redujeron su autocontrol.
Sin obsesionarse con las cifras
Eso sí, aunque uno se pese a diario, es mejor no atribuir demasiada importancia a las subidas y bajadas de un día para otro. Que el peso aumente respecto al día anterior no significa necesariamente que haya más grasa corporal. Podría deberse a un cambio temporal en la cantidad de agua retenida o al peso de los alimentos. En lugar de dejar que el resultado de un solo día afecte al ánimo, conviene fijarse en los promedios semanales o mensuales y en la tendencia general.
Si comprobar el peso cada vez provoca ansiedad o estrés, o lleva a restringir demasiado la comida, puede ser necesario reducir la frecuencia de las mediciones. Lo prioritario es mantener hábitos saludables, como seguir una dieta equilibrada, hacer ejercicio con regularidad y dormir lo suficiente.
