
Un cáncer que aparece con frecuencia en relación con los hábitos alimentarios de los coreanos, que disfrutan de comidas saladas y picantes, es precisamente el cáncer gástrico. El cáncer gástrico se origina en la mucosa, que recubre la capa más interna del estómago, y crece en forma de masa; por lo general atraviesa la pared gástrica y se disemina a los ganglios linfáticos cercanos al estómago, donde continúa creciendo. Con la generalización de los chequeos médicos, ha aumentado la detección precoz del cáncer gástrico, pero aun así el cáncer gástrico es una enfermedad temible que puede desestabilizar la vida cotidiana y poner en peligro la vida. Veamos 6 señales que alertan del riesgo de desarrollar cáncer gástrico.
◆ Ardor de estómago
El reflujo ácido es un síntoma frecuente en muchas personas. Cuando se comen alimentos fritos o muy condimentados, pueden aparecer, junto con el reflujo ácido, ardor de estómago y síntomas de indigestión. El reflujo ácido o el ardor de estómago suelen mejorar fácilmente con medicación. Sin embargo, si estos síntomas persisten durante mucho tiempo incluso tomando medicamentos, podrían ser signos de cáncer gástrico. Si el ardor de estómago aparece de forma continua y no se controla bien con fármacos, conviene acudir al hospital para una evaluación diagnóstica.
◆ Náuseas
Una de las razones por las que el cáncer gástrico es peligroso es que sus síntomas se parecen a los de trastornos gastrointestinales comunes, como las náuseas, lo que dificulta detectarlo. No obstante, si tras comer los síntomas de malestar estomacal se prolongan durante un periodo largo, puede que no se trate de un problema relacionado con los alimentos. En ese caso, es recomendable obtener el diagnóstico de un especialista.
◆ Dolor de estómago
Un dolor intenso en el abdomen, alrededor del ombligo, es de una magnitud distinta a la de un malestar estomacal habitual. La distensión abdominal y el aumento de líquido (acumulación de líquidos) junto con el dolor pueden aparecer cuando se desarrolla cáncer gástrico.
◆ Vómitos
Si, sin pretenderlo, se producen vómitos 1–2 veces al mes, conviene someterse a una evaluación. En particular, si al vomitar aparece sangre mezclada, podría ser una señal de cáncer gástrico.
Si, sin comer grandes cantidades, se tiene la sensación de estar siempre lleno, podría ser un síntoma inicial de cáncer gástrico. Si al empezar a comer, tras ingerir muy poco, la sensación de saciedad hace que ya no apetezca seguir comiendo, podría ser una señal de alerta de cáncer gástrico, por lo que es recomendable realizarse una evaluación diagnóstica.
◆ Pérdida de peso
Cuando se pierde peso de vez en cuando, es fácil pensar que es bueno para la salud. Sin embargo, si el peso disminuye sin un esfuerzo específico de dieta, podría ser una señal de cáncer gástrico. Uno de los principales síntomas iniciales del cáncer gástrico es la pérdida de peso sin causa aparente. Por ello, si hay cambios en los hábitos de comida, como la cantidad ingerida, o si no se ha realizado terapia de ejercicio y aun así el peso baja, conviene someterse a una revisión por un especialista.