
La cantante Nabi habló abiertamente de los cambios físicos que está experimentando tras dar a luz a su segundo hijo.
Recientemente, Nabi apareció en el canal de YouTube 'Hermana influencer no odiosa' y conversó sobre cómo ha cambiado su estado tras el parto. Ese día, dijo: «Ahora estoy en el día 47 tras el parto» y agregó: «Con el primero fue parecido, pero después del segundo lo siento más intenso». Después, expuso su preocupación: «En este momento casi no tengo deseo sexual. ¿Tengo que vivir así toda la vida?».
La especialista en obstetricia y ginecología que participó en el programa explicó que este es uno de los periodos en los que las mujeres experimentan con más frecuencia una disminución del interés sexual. En particular, señaló que justo después del parto no son pocos los casos en los que se produce una reducción temporal del deseo, porque coinciden los cambios hormonales y la carga de la crianza. De hecho, la disminución del deseo sexual tras el parto se considera uno de los cambios físicos más habituales en muchas madres.



Cambios bruscos de las hormonas femeninas tras el parto... una causa frecuente de la disminución del deseo
Las hormonas femeninas, que se mantienen elevadas durante el embarazo, cambian de forma drástica justo después del parto. En particular, cuando los niveles de estrógeno descienden de manera marcada, puede disminuir el interés sexual o aparecer sequedad vaginal y molestias durante las relaciones sexuales. Esta es una de las razones por las que muchas mujeres notan respuestas corporales distintas tras el parto.
Si además se está dando el pecho, los cambios pueden hacerse aún más evidentes. La prolactina, que aumenta durante la lactancia, ayuda a la producción de leche, pero al mismo tiempo puede influir en la reducción de los niveles de estrógeno. Por ello, en las mujeres que amamantan se describe con relativa frecuencia una disminución del deseo sexual.
Sin dormir y con el cuerpo agotado... antes que el deseo sexual, toca recuperarse
La disminución del deseo sexual tras el parto no es solo un problema hormonal. En la etapa de cuidado del recién nacido, la falta de sueño y el cansancio suelen convertirse en la norma. Si se repiten las tomas nocturnas y la carga de la crianza, el cuerpo prioriza de forma natural el uso de energía para la recuperación y la supervivencia. En ese proceso, que el interés sexual pase a un segundo plano es un fenómeno completamente natural.
En especial, tras el segundo parto, a menudo hay que ocuparse también del cuidado del primogénito, lo que puede aumentar aún más la carga física y mental. Por eso, los expertos no consideran la disminución del deseo sexual tras el parto como un simple problema de voluntad. Si el estrés y la fatiga se prolongan, pueden afectar no solo al deseo sexual, sino también a la satisfacción general con la vida.
Los expertos: «Es un cambio más frecuente de lo que se piensa»...no hay necesidad de precipitarse
Los estudios muestran que no son pocas las mujeres que experimentan una disminución del deseo sexual durante varios meses tras el parto. En particular, los primeros meses después de dar a luz son un periodo en el que coinciden la recuperación física y la adaptación a la crianza, por lo que es habitual que aparezca una reducción del deseo. Los expertos subrayan que, en esta etapa, lo más importante es la recuperación del cuerpo y un descanso suficiente.
La preocupación que Nabi ha compartido puede entenderse también como una manifestación de un cambio relativamente frecuente en las mujeres justo después del parto. No obstante, si se acompaña de un estado de ánimo depresivo intenso, conflictos de pareja o un estrés extremo, considerar una consulta con un especialista también puede ser de ayuda.