¿Te has quedado dormido y aun así tienes buena cara?… Con solo ‘3 minutos de skincare’ puedes conseguir una piel de aspecto más joven

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[El secreto de una piel de aspecto más joven]

Incluso con una rutina corta y sencilla, si se hace bien, se puede mantener una piel sana. Foto=ClipartKorea

En una mañana en la que te has quedado dormido, lo primero que suele sacrificarse es el cuidado de la piel. Sin embargo, una rutina matutina hecha con prisas puede determinar el estado de la piel durante todo el día. Aun así, no hace falta seguir muchos pasos. Últimamente, cada vez más personas mantienen el equilibrio de la piel con rutinas breves y simples. Si te quedas con lo esencial, solo 3 minutos bastan para conseguir una piel de aspecto más joven incluso en una mañana ajetreada.

La limpieza, ligera, para ‘despertar la piel’

El objetivo de la limpieza por la mañana no es eliminar a la perfección todas las impurezas acumuladas durante la noche. Se parece más a un paso para despertar la piel sin irritarla y prepararla para empezar el día. Tras humedecer el rostro con agua tibia, en lugar de un limpiador muy espumoso, usa una pequeña cantidad de un producto suave y limpia ligeramente, sobre todo la zona T. Una limpieza excesiva puede dañar la barrera cutánea, aumentar la pérdida de hidratación y hacer que el maquillaje se cuartee o se levante después. En lugar de secar por completo el rostro, pasar al siguiente paso dejando un poco de humedad también ayuda a reducir la evaporación de agua de la piel.

El tónico, con las manos, rápido, para que se absorba

Cuanto menos tiempo tienes, más eficiente es usar las manos en lugar de un algodón. Vierte el tónico en las palmas y presiona como si envolvieras todo el rostro; así puedes, a la vez, suavizar la textura y aportar hidratación. En especial, el contorno de ojos y la zona de las mejillas tienen la piel fina y se resecan con facilidad, por lo que es mejor favorecer la absorción dando toquecitos suaves en vez de frotar. Solo con este paso, la superficie de la piel queda más uniforme y la adherencia del producto del siguiente paso cambia de forma notable. Aunque sea un momento breve, es un proceso importante que le da a la piel una ‘señal de orden’.

La crema, ‘fina y amplia’

La crema de la mañana conviene entenderla más como un paso final de protección que como uno para aportar nutrición. Si aplicas una pequeña cantidad desde el centro del rostro hacia fuera, extendiéndola ampliamente, puedes formar una película hidratante sin brillos. Con la piel así preparada, aunque apliques inmediatamente el protector solar, no se desliza ni se apelmaza. Cuando vas con prisa, aparece la tentación de aplicar mucha crema, pero cuanto mayor es la cantidad, más aumenta la probabilidad de que el maquillaje se estropee. Aplicarla fina y uniformemente es la opción más rápida y estable.

Fijar el estado con un toque final de bruma

Justo antes de salir, usar una bruma una o dos veces de forma ligera ayuda a evitar que la hidratación de la superficie de la piel se evapore rápidamente. La clave no es simplemente rociar agua, sino comprobar si incluye ingredientes que retrasen la evaporación. Si contiene, por ejemplo, glicerina (que atrae el agua) y también ingredientes como betaglucano o pantenol (que calman la barrera cutánea), se forma una fina película protectora en la superficie. No obstante, si la proporción de alcohol es alta o se pulveriza repetidamente muchas veces, la hidratación puede evaporarse y provocar sensación de sequedad, por lo que conviene tener cuidado. Lo más seguro es aplicarla suavemente manteniendo cierta distancia del rostro.

Cuando de verdad no hay tiempo, solo ‘esto’

Si es un día en el que no tienes absolutamente nada de margen, no hace falta intentar hacerlo todo. En ese caso, lo prioritario es un protector solar con función hidratante. Tras la limpieza, antes de que la piel se seque, basta con aplicar un único fotoprotector de textura hidratante para resolver a la vez la protección de la hidratación y el bloqueo de agresores externos. Si se mantiene la barrera cutánea, se nota menos tirantez o aspereza durante todo el día. Aunque omitas varios pasos, si conservas al menos una barrera mínima, incluso en una mañana ajetreada tu rostro puede verse perfectamente bien.

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