
Asa, integrante del grupo de K-pop (K-POP) BABYMONSTER (también conocido como “Bemon”), llamó la atención al revelar su inusual afición por la cocina y su desayuno.
Recientemente, BABYMONSTER apareció en el canal de YouTube del creador Mimiminu, donde presentó la canción principal de su tercer miniálbum, «Dance», y habló sobre las integrantes. En particular, quedó patente la faceta de Asa como “manitas” en la cocina. A pesar de ser japonesa, Asa demostró tener un nivel notable en cocina coreana. Contó que prepara y come platos coreanos laboriosos, como estofado de costillas (galbijjim) y kimchi, e incluso reveló que una vez regaló kimchi hecho por ella misma a la madre de Rora por su cumpleaños, lo que sorprendió a muchos.
El desayuno de Asa también fue tema de conversación entre las integrantes. Asa explicó: «Me como la manzana con pimienta, sal de hierbas, aceite de oliva y mantequilla de cacahuete», y Rora, que estaba a su lado, reaccionó con extrañeza. Asa levantó el pulgar y añadió: «La gente puede pensar “¿hasta pimienta en la manzana?”, pero de verdad está buenísimo».
En realidad, la combinación de manzana y mantequilla de cacahuete se menciona de forma constante como opción saludable o como desayuno sencillo; es casi un “clásico” recurrente. Pero si, como Asa, se le añaden condimentos salados, una mezcla familiar se transforma por completo en un plato distinto. Analizamos el atractivo del desayuno al estilo de Asa y cómo la fruta puede convertirse en un menú ligero para empezar el día.
¿Sal de hierbas·pimienta en la manzana?… Una “receta salada” para comerla como una ensalada
Si la combinación de manzana y mantequilla de cacahuete te resulta monótona, puedes preparar un desayuno diferente añadiendo, como Asa, sal de hierbas y pimienta. Cuando a una fruta muy dulce se le suma un toque salado y el aroma picante de las especias, el contraste de sabores se realza. Y si además se acompaña con aceite de oliva, aumenta la profundidad del sabor y se puede disfrutar como si fuera una ensalada de fruta.
La fruta suele consumirse como postre o tentempié dulce, pero en el extranjero desde hace mucho se aprovecha la costumbre de comerla junto con otros ingredientes. Últimamente, las recetas de estilo «savory» (salado), que añaden hierbas, acidez y toppings con sabor tostado a lo dulce, aparecen con frecuencia en menús de brunch y dietas de bienestar.

Se trata de añadir a la fruta ingredientes como queso, vinagre balsámico, copos de chile, albahaca, menta, frutos secos, etc., y comerla como una ensalada: el sabor gana complejidad y permite disfrutar de frutas habituales de una manera distinta. La dieta de Asa también encaja con esta tendencia.
En especial, las frutas como la manzana, que combinan acidez y dulzor, muestran un contraste más nítido cuando se mezclan con ingredientes aromáticos. Es una opción poco intimidante para probar por primera vez y, con solo añadir un toque de condimento, se puede percibir un sabor completamente diferente al de la manzana de siempre.
La combinación de manzana y mantequilla de cacahuete, ¿por qué sigue siendo tan popular?
La razón por la que la combinación de manzana y mantequilla de cacahuete se menciona de forma constante no es solo el sabor, sino también la saciedad. La manzana es rica en agua y fibra dietética, por lo que es fácil de comer de manera ligera, y la mantequilla de cacahuete aporta, además de su sabor tostado, grasas y proteínas. Mejora el equilibrio del conjunto y, en comparación con comer solo fruta, resulta más contundente; por eso es una opción menos exigente para quienes tienden a saltarse el desayuno o quieren empezar el día de forma sencilla.
En particular, la manzana es rica en pectina, una fibra dietética que se digiere lentamente en el estómago y ayuda a mantener la sensación de saciedad. Si a eso se suman las grasas y proteínas de la mantequilla de cacahuete, se nota menos hambre que cuando se come solo manzana. El aceite de oliva, por su parte, también es rico en ácidos grasos insaturados y contribuye a aumentar la satisfacción tras la comida.
No obstante, si tienes mucha actividad o te cuesta aguantar hasta la comida, conviene reforzar un poco más la proteína. Si acompañas la ensalada de manzana con un huevo cocido o yogur griego, el desayuno queda más equilibrado.

La manzana con piel, la mantequilla de cacahuete en capa fina, y el condimento con suavidad
Al comer manzana con mantequilla de cacahuete, más que añadir muchos ingredientes, lo importante es ajustar el equilibrio de sabores. Cuanto más fina se corte la manzana, más uniformemente se adhiere la mantequilla de cacahuete; y si se come con piel, es más fácil conservar el crujiente y la saciedad.
La mantequilla de cacahuete debe extenderse en una capa fina para que no tape la frescura de la manzana y, en cambio, aporte su sabor tostado. Con el aceite de oliva ocurre lo mismo: no hace falta echar mucho; con unas gotas ligeras es suficiente.
La sal de hierbas, como su nombre indica, es un condimento que contiene sal, así que no es necesario espolvorear mucha. En lugar de intensificar el sabor salado, es mejor usarla solo lo justo para realzar ligeramente el dulzor de la manzana. La pimienta también puede añadirse de forma ligera, solo para aportar aroma, y así se disfruta sin resultar pesada.