
En invierno, a medida que pasamos más tiempo en casa con nuestras mascotas, crece la curiosidad sobre ‘¿cuán inteligentes son realmente nuestros perros y gatos?’. De hecho, la inteligencia no solo se mide por la capacidad de seguir órdenes, sino que también involucra la estructura cerebral, la sociabilidad, la capacidad de resolver problemas, entre otros factores. Recientes investigaciones han analizado que la inteligencia de los perros es comparable a la de un humano de 2 a 2.5 años, mientras que se considera que los gatos tienen características cognitivas similares a las de un niño de aproximadamente 1.5 a 2 años. Comprender los tipos de inteligencia de las mascotas puede cambiar significativamente la forma en que las entrenamos y cuidamos.
Comparación de la estructura cerebral y la ‘edad cognitiva’... múltiples estudios indican que los perros están ligeramente por delante
Un equipo de investigación de la Universidad de Vanderbilt en EE. UU. ha anunciado que los perros poseen alrededor de 530 millones de neuronas en la corteza cerebral, casi el doble que los gatos. Esta diferencia sugiere que los perros podrían tener una ligera ventaja en habilidades de juicio y aprendizaje complejas. De hecho, el Dr. Stanley Coren ha comparado la inteligencia de los perros con la de un niño humano de 2 a 2.5 años, y ha comparado la de los gatos con la de un niño de 1.5 a 2 años. Sin embargo, los investigadores enfatizan que el número de neuronas y la edad cognitiva son solo indicadores de referencia, y que la forma de la inteligencia varía entre especies.
Los perros entienden órdenes, los gatos resuelven problemas... diferentes tipos de ‘inteligencia’
Los perros son excelentes para interpretar señales sociales como gestos, miradas y expresiones faciales para comprender las intenciones. Se ha documentado que los Border Collies pueden distinguir más de 250 palabras, lo que demuestra su alta capacidad de aprendizaje basado en el lenguaje. Por otro lado, los gatos destacan en la ‘inteligencia de resolución de problemas’, como la exploración independiente y la memoria espacial, lo que les permite comprender rápidamente entornos desconocidos y tomar decisiones por sí mismos. En última instancia, ambos animales manifiestan la misma inteligencia de manera diferente, por lo que es necesario un enfoque que entienda las diferencias en lugar de compararlas.
La inteligencia lingüística y social favorece a los perros... excelente capacidad de colaboración con los humanos
Durante miles de años, los perros han desempeñado roles como caza, pastoreo y vigilancia junto a los humanos, desarrollando así su ‘inteligencia social’. Son capaces de leer rápidamente las emociones o cambios en las expresiones faciales de las personas, e interpretar intenciones a través de señales no verbales como miradas y gestos. Esta habilidad se ha fortalecido en el proceso de colaboración con los humanos, y su velocidad de adaptación al entrenamiento es bastante rápida. En otras palabras, los perros son los seres más destacados en ‘inteligencia centrada en la comunicación y la cooperación’.
Los gatos tienen una ventaja en ‘resolución de problemas independiente’... sobresalen en supervivencia y cognición espacial
Los gatos a menudo son malinterpretados como menos inteligentes debido a su baja motivación para seguir órdenes, pero en realidad muestran una ‘inteligencia exploratoria’ optimizada para la acción solitaria. Tienen una excelente capacidad para recordar la estructura espacial y son fuertes en manipular dispositivos para obtener alimento o explorar nuevos espacios. Algunos informes indican que los gatos han tenido un mejor desempeño que los perros en tareas de memoria espacial a corto plazo. En última instancia, los gatos destacan más en la capacidad de adaptación al entorno y en habilidades de supervivencia que en la sociabilidad.
¿Quién es más inteligente?... es difícil determinar quién es superior debido a la dirección diferente de la inteligencia
Al compilar los estudios, se observa que los perros tienen fortalezas en ‘sociabilidad, lenguaje y cooperación’, mientras que los gatos destacan en ‘independencia, exploración y memoria’. Aunque la edad cognitiva equivalente a la de los humanos es similar, es difícil establecer una superioridad absoluta debido a las diferentes formas de manifestar la inteligencia. En última instancia, la percepción de la inteligencia varía según el estilo de vida del dueño y los objetivos de entrenamiento, y las inclinaciones y experiencias individuales de cada animal forman su verdadera inteligencia. Lo importante en la vida con mascotas no es quién es más inteligente, sino cómo podemos guiar adecuadamente la inteligencia única que cada animal posee.
